De qué hablamos
El precio de abrir con todos los papeles tiene cuatro partes que conviene no mezclar:
- Los honorarios del técnico: el proyecto o la memoria, los planos, los estudios específicos, la dirección de obra y los certificados.
- Las tasas municipales por la licencia o por el control de la declaración.
- La obra de adaptación, si el local no cumple tal como está.
- El impuesto de la obra (ICIO), si hay obra.
Cuándo hace falta
Las cuatro aparecen en un local que hay que adaptar; en uno que ya cumple y cambia de titular, puede quedar solo la comunicación y, si la ordenanza la cobra, su tasa. Por eso la primera pregunta para saber cuánto cuesta no es «cuántos metros» sino «qué actividad, en qué local y en qué municipio».
Qué dice la norma
Las tasas e impuestos municipales los regula el texto refundido de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales (Real Decreto Legislativo 2/2004): el artículo 20.4.i permite la tasa por licencia de apertura o por las actividades de control cuando la licencia se sustituye por declaración responsable o comunicación previa, y los artículos 100 a 103 regulan el ICIO, cuya base es el coste real y efectivo de la obra (su coste de ejecución material) y cuyo tipo no puede exceder del 4 por ciento (artículo 102). Las cuantías concretas las fija la ordenanza fiscal de cada ayuntamiento.
Qué mueve el precio
- La actividad: aforo, cocina, música, maquinaria y productos almacenados deciden cuántos estudios y qué instalaciones hacen falta.
- La superficie y las plantas: más metros y más plantas, más exigencias de evacuación y de protección contra incendios.
- El estado del local: un local en bruto pide instalaciones nuevas; uno con actividad anterior puede reutilizar parte o tener que desmontarla.
- El trámite: una comunicación de actividad inocua, una declaración responsable o una licencia con proyecto completo.
- El municipio: su ordenanza fiscal y lo que pida en cada expediente.
- Lo que ya tengas: planos, certificados de instalaciones vigentes, una licencia anterior que se pueda aprovechar.
Errores que salen caros
- Comparar presupuestos que no incluyen lo mismo (uno con dirección de obra y certificados y otro sin ellos).
- Elegir el local por el alquiler y descubrir después que la adaptación cuesta más que la diferencia de renta.
- Olvidar la tasa municipal y el ICIO en el cálculo de la apertura.
Qué preparar antes de pedir presupuesto
- La actividad exacta y el aforo que esperas.
- Superficie y estado del local, con fotografías si puedes.
- Si ya sabes qué obra hay que hacer.
- Municipio y dirección.